El dominio de la tecnología de sensores, del software y de los servicios, sitúan a Bosch a la vanguardia de la conectividad, el internet de las cosas y las tecnologías inteligentes.

Se acerca el CES de Las Vegas, famoso salón de electrónica de consumo y tecnología, que tiene siempre lugar a comienzos de año (el próximo, del 5 al 8 de enero de 2017), y que constituye junto con la IFA de Berlín uno de los dos grandes referentes feriales del sector. Y en él va a ser uno de los protagonistas el grupo alemán Bosch, con su Smart Home System, lanzado ya en su primera versión a primeros de 2016, y presentado precisamente el CES del pasado enero.
El grupo tendrá en CES un stand que mostrará cómo las tecnologías conectadas permiten una «asistencia personal» en todos los órdenes de la vida: mejoran la movilidad, modelan las ciudades del futuro, hacen inteligente el hogar, más eficiente el cuidado de la salud mediante tecnología, y más fácil el trabajo. «El Internet de las Cosas se está haciendo personal».
Por otro lado, en un hotel de la ciudad el grupo mantendrá un encuentro con los medios para analizar aspectos como: personalización de la tecnología de consumo mediante sensores y MEMS(sistemas micro-electro-mecánicos); hacia dónde está la electrónica de consumo llevando a la industria de sensores; o la redefinición de la experiencia de «infotainment» (infoentretenimiento) en automoción.
Conectividad es algo que alcanza a múltiples actividades y facetas. En nuestro sector contempla muchos mercados. Entre ellos, el hogar conectado, que uno ya no sabe si denominar así o pasar, directamente, al otro calificativo en uso: inteligente. Bosch ofrece el Smart Home Controller y la aplicación Smart Home, que gobierna el Bosch Smart Home System. En CES Las Vegas presentará funciones ampliadas, como la adición de un detector de movimiento y una alarma de humo, así como del «Administrador de Escenarios». Este simplifica la gestión del hogar conectado, en tareas como la comprobación de que la calefacción, los aparatos eléctricos y las luces queden apagados al salir de casa.
Grupo Bosch, uno de los líderes en Internet de las Cosas. Aunque esta información viene suscitada por la inminente presencia de Bosch en el CES Las Vegas (por quinto año consecutivo), a comienzos del verano el grupo hizo también una presentación en España que, por entonces, recogimos de manera breve en nuestras Alertas para suscriptores ORO, pero de la que cabe hacer ahora un recuerdo ampliado.
Frank Seidel, presidente del grupo Bosch para España y Portugal, informó allí que Bosch es uno de los líderes mundiales en los tres niveles del internet de las cosas, a menudo enunciado en su expresión inglesa, «Internet of Things» (IoT). Dichos niveles son: sensores, software y servicios.
Ciertamente, hay áreas en las que las prestaciones relacionadas con IoT son muy llamativas.
Así, mediante soluciones de movilidad conectada, Bosch está ahorrando tiempo y reduciendo el estrés cuando se trata de aparcar. Los estudios muestran que en España se necesita un promedio de 20 minutos dando vueltas con el coche para encontrar una plaza libre de aparcamiento. Bosch acorta esta búsqueda, gracias a sensores ultrasónicos que se fabrican, en parte, en la planta de Bosch en Madrid. Estos sensores se están convirtiendo en estándar en un número creciente de vehículos. La información se procesa en la «nube» de Bosch para generar mapas digitales de las plazas libres de estacionamiento. Los conductores pueden acceder a ellos a través de internet o del sistema de navegación de su vehículo, y dejarse guiar hasta las zonas con disponibilidad de plazas libres.![]()
Otra forma de acortar ese proceso se apoya en sensores especiales de ocupación en los parkings, que informan al conductor de las plazas libres. Entre los potenciales clientes de soluciones de aparcamiento Bosch se incluyen fabricantes de vehículos y operadores de estacionamientos subterráneos, así como ciudades y comunidades de todo el mundo.
En la agricultura, Bosch está consiguiendo mejorar el rendimiento comercial de los espárragos mediante sensores conectados por radiofrecuencia. Estas hortalizas alcanzan su máxima calidad en un rango de temperaturas entre 18 y 22 grados centígrados. Para mantener los cultivos en el mejor estado posible, los agricultores han hallado un modo de mantener las plantas a esa temperatura, cubriendo los campos con unas tiras de doble cara: negra por un lado, captan energía solar; blanca por otro, la rechazan. Para calentar el suelo, la lámina se coloca con el lado negro hacia arriba, mientras que para refrescarlo cuando se calienta demasiado se coloca con el lado blanco hacia arriba. Para ayudar a mantener la temperatura correcta, la start-up de Bosch, Deepfield Robotics, ha desarrollado una solución que consta de varios sensores colocados a diferentes profundidades en el suelo para medir la temperatura. Estos envían por cable las lecturas de temperatura a una pequeña caja, que transmite los datos a través de radiofrecuencia a la «nube» de Bosch. A partir de ahí, los datos se envían a una App en el smartphone del agricultor.
Smart home y electrodomésticos conectados: un importante mercado, ya en 2017. Obviamente, aunque esos desarrollos son de lo más atractivos para un lector curioso e inquieto, lo cierto es que es el hogar el que nos atañe. Frank Seidel dijo en el verano que Bosch prevé un mercado potencial de 10.000 millones de euros el año próximo, 2017, para soluciones de smart home; naturalmente, en el mundo.
Carlos Perdiguer, director de Márketing de BSH Electrodomésticos España, afirma que existe una estrecha vinculación entre internet y los electrodomésticos, y no sólo porque el usuario cada vez se informe más sobre la tecnología doméstica en la red... e incluso compre online (más del 10% de las ventas totales de electrodomésticos se materializan por ese canal), sino porque el consumidor es un usuario frecuente de los dispositivos móviles, a los que cada vez demanda más capacidades. Una de ellas, la de controlar remotamente los aparatos.
Desde abril de este año 2016, la marca Bosch ofrece una gama completa de electrodomésticos conectados en su gama premium. También lo hace con su otra gran marca (Siemens), que tiene imagen de alta tecnología ante el usuario, aunque es cierto que el grupo Bosch está liderando los desarrollos en este campo.
Poco después de aquella conferencia se celebró la IFA de Berlín, el pasado mes de septiembre, donde varias marcas de grandes electrodomésticos proclamaron su apuesta por el hogar conectado, y entre ellos el grupo BSH fue uno de los líderes en propuestas. Según Perdiguer, el grupo tiene ambiciosos planes de desarrollo para los próximos años, y espera que toda su gama media (y no sólo premium, como ahora) llegue en 2020 con posibilidad de ser conectadas a la red, y que para 2025 todos los electrodomésticos del grupo, con indiferencia de su nivel de precio, sean conectables.
«Home Connect» es el sistema que conecta al electrodoméstico con el router del hogar. Una sola app permite controlar distintos aparatos, y es una aplicación abierta, que podría controlar también los de otras marcas, aunque ello dependerá de las decisiones de cada fabricante. Por ahora, la app ofrece tres secciones, una informativa sobre producto, otra sobre recetas, y otra sobre servicios. La de recetas contiene todas las instrucciones para el horno, con lo que, si el usuario hace una selección en su tablet o smartphone, el horno recibe de forma automática todos los ajustes de temperatura, tiempos, y de funciones especiales (como inyección de vapor) si son necesarias.
En cuanto al Bosch Smart Home, su reto es que no sólo los electrodomésticos se conecten a internet para informar remotamente al usuario o ser controlados por el mismo, sino que los aparatos hablen entre ellos y puedan conocer el estado de los demás. «Mi hogar podrá saber, por el posicionamiento GPS de mi vehículo, si mi coche se está aproximando, y automáticamente encenderá la calefacción, la iluminación o el horno. Un sensor de movimiento detectará por las mañanas que me he levantado de la cama, y el sistema comenzará a prepararme el café. Seguro que los jóvenes desarrolladores de apps, que hoy trabajan con entusiasmo en ese mercado, nos propondrán esas u otras soluciones imaginativas».
El usuario ya sabe mucho acerca de hogares conectados... pero le falta mucho por conocer. En ese sentido, un informe reciente de Bosch, publicado este otoño, revela que los usuarios comienzan a ser conscientes de las posibilidades que ofrece un hogar conectado e inteligente, pero al mismo tiempo muestra que queda mucho camino que recorrer (y, por ello, hay un gran potencial por delante).
Bosch llevó a cabo entre el 26 de julio y el 3 de agosto una encuesta entre usuarios de Twitter, con la participación de 6.256 encuestados de España, Alemania, Austria, Francia y Gran Bretaña, pero también de EEUU. Los resultados han sido desvelados ahora. Y en general se comprueban cosas como que el usuario valora positivamente, e incluso anhela, los aspectos de tranquilidad, seguridad, y ahorro energético, que aporta el hogar conectado, pero también que muchos ignoran las prestaciones que ya están disponibles hoy en día.
Seguidamente reproducimos un extracto del informe, facilitado por Bosch.
Ahorro energético y vigilancia remota, entre las prioridades de los consumidores al pensar en un hogar conectado. La casa conectada tiene su lugar en la vida diaria de los británicos y los norteamericanos. Al menos esa es la conclusión cuando se les pregunta en qué situaciones querrían ser capaces de controlar su casa inteligente mientras están en movimiento.
El 60% de los británicos y estadounidenses encuestados sienten ese deseo, cuando están viajando en tren o en coche, por ejemplo. Entre los españoles, alemanes y austríacos, este porcentaje tan solo llega a la mitad y, en el caso de los franceses, este alcanza el 45%.
La idea de poder tener acceso a su hogar mientras están de vacaciones ejerce cierta fascinación entre países, edades y géneros y aumenta con la edad, ya sea para cuidar las cosas o para calentar el hogar antes de regresar a casa.
La smart home se encarga automáticamente de las aburridas tareas rutinarias, permite su control incluso estando lejos de casa y, por lo tanto, transmite una sensación tranquilizadora. Sin embargo, los encuestados se muestran aún más convencidos por el potencial de ahorro de energía que ello conlleva, por ejemplo cuando la calefacción se desconecta tan pronto como las ventanas se abren. El español, el francés y el inglés, en particular, parecen estar muy interesados por todo lo relacionado con el ahorro energético. Entre el 71 y el 75% de los encuestados consideró el ahorrar energía un argumento convincente. Aunque esta fue también la respuesta más común entre los alemanes encuestados, estos se sitúan en el último lugar en la comparativa, con el 59% de las menciones, cosa que sorprende por cuanto los alemanes tienen fama de conciencia medioambiental. Presumiblemente en esto inciden más consideraciones, financieras que ecológicas.
Tranquilidad y seguridad vienen en segundo y tercer lugar en el cómputo global como argumentos y fueron nombrados por el 59 y el 58%, respectivamente, de los encuestados. Una casa inteligente que automáticamente activa una alarma cuando un intruso entra en la vivienda y avisa a los residentes mediante el envío de un mensaje «push» a sus smartphones es tan impresionante como la idea de ser capaz de cuidar de las cosas en cualquier momento a través de una cámara conectada.
La seguridad juega en este caso un papel particularmente importante para las mujeres. Menos convencidas de todos los demás argumentos que los hombres, la situación aquí es exactamente la contraria.
Sólo un tercio de los encuestados encuentran especialmente interesante el poder prepararse un café mientras están todavía acostados en la cama. Excepto los franceses: ¡el 42 por ciento agradece mucho poder encontrar su café con leche listo cuando entre en la cocina!
Una smart home ayuda a hacer nuestra vida cotidiana más confortable, ahorra energía y dinero y protege mejor la casa. Y sin embargo, muchos usuarios de Twitter aún no son conscientes de lo que una casa conectada ya es capaz de hacer hoy en día.
Dos tercios de los encuestados saben que el hogar inteligente puede apagar las luces automáticamente cuando salen de la casa, pero sólo el 22% puede imaginar que el horno sea ya capaz de sugerir las recetas perfectas.
Es particularmente llamativo que especialmente personas de 25 a 34 años se acerquen más a la realidad con sus consideraciones. El hecho de que el conocimiento de las posibilidades disminuya con la edad no es tan sorprendente como el hecho de que muchos «millennials» no sepan qué funciones son posibles realizar ya en la actualidad.
Especialmente para los jóvenes de entre 16 y 24 años que ni siquiera conocen un mundo sin Internet, la conexión en red de la casa sigue siendo sorprendentemente desconocida. La razón de esto podría ser la falta de relevancia que los temas relacionados con el hogar tienen para este grupo de edad. Este razonamiento, sin embargo, no es aplicable para las mujeres, que eran generalmente más escépticas que los hombres en sus apreciaciones acerca de lo que una casa inteligente puede hacer.
Cuando se les preguntó por las razones por las que aún no han conectado su hogar, más de la mitad de los encuestados citó los elevados costes iniciales, aunque este factor se vuelve menos importante con la edad. Especialmente los españoles (70%) y los franceses (68%) aseguran que la tecnología es demasiado cara para ellos.
La protección de datos, un tema sobre el que Bosch trabaja estrechamente, es una preocupación importante para un tercio de los encuestados. De hecho, todas las soluciones smart home de Bosch cumplen los más altos estándares de seguridad.
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[Publicado en MARKET VISION - 226 - Diciembre 2016 ].
© MARKET VISION - Revista - 2016
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