Climatización, ahora a por todos los frentes

Los equipos de aire acondicionado ya no se centran en un solo objetivo, sino que abordan 4 desafíos.

Recordarán que ya abordamos en Market Visión el cambio de prioridades que el año pasado introdujo la pandemia de Covid-19, en lo que se refiere a los equipos y sistemas de climatización.

Si hasta entonces el eje primordial en la argumentación de los equipos de aire acondicionado, simple o con bomba de calor, era la sostenibilidad, mediante el uso de gases refrigerantes más respetuosos con el planeta y neutros o con menor impacto en el cambio climático, el año pasado de repente lo que la gente quería saber era si su funcionamiento conllevaba eventuales riesgos para la salud.

En cuanto descubrimos que los coronavirus de la Covid-19 se transmitían de personas infectadas a sanas vía micronebulosas o bioaerosoles, a todos nos asaltó la duda de si los sistemas de climatización-ventilación podrían contribuir a difundir la enfermedad. De ahí que el año pasado se celebrasen videoconferencias y webinars sobre las medidas sanitarias a tomar en locales cerrados, y sobre los beneficios y el papel que cumplían los acondicionadores de aire.

Hubo oficinas en las que se prohibió el uso del aire acondicionado, con la consiguiente incomodidad de las personas, aunque también es cierto que se practicó mucho el teletrabajo, por lo que el problema de cómo combatir el calor se trasladó a los hogares. En ese sentido, la pandemia ayudó a acentuar el interés por los sistemas de climatización doméstica. Pero el temor a los bioaerosoles hizo recurrir, al menos durante algún tiempo, a los remedios clásicos: ventanas abiertas, corrientes de aire estratégicas, persianas, cortinas, y una indumentaria fresca, cómoda e informal.

Ya entonces muchos artículos, charlas y webinars llamaron la atención sobre el hecho de que los acondicionadores recirculan y filtran el aire, con lo que se llevan de nuestro alrededor las partículas dañinas. Sin embargo, este sigue siendo uno de los aspectos primordiales en la comunicación y en el desarrollo de producto, a fin de despejar cualquier duda sobre la inocuidad de los sistemas, y, todavía más, al objeto de mejorar la calidad sanitaria del aire. En ese sentido, algunos mensajes ahora inciden tímidamente en que ciertos equipos intercambian aire además de calor. Es esto curioso, puesto que no constituye lo habitual. Esos equipos expulsarían aire viciado interior y tomarían aire exterior «menos contaminado» (aunque estos años últimos se argumentaba lo contrario: el aire exterior puede estar en peores condiciones que el aire interior filtrado por los acondicionadores).

En cualquier caso, este año nos ha dejado con una inédita situación, sobre todo al final de la pre-campaña de verano. Y es que, sin perder el foco sobre la calidad sanitaria del aire, hemos recuperado el eje de argumentación dominante en la pre-pandemia: la sostenibilidad. Y además hemos añadido otro al final de la misma, que en el fondo está relacionado con el anterior, pero al que se añade un componente económico: la eficiencia; pues no solo nos interesa por rebajar la demanda de electricidad (cuya generación, salvo que sea mediante energías renovables, tiene impacto climático) sino por rebajar la factura correspondiente, ante la amenaza de «tarifazo» (subida de precios «de la luz»).

La mayoría de estas líneas de desarrollo ya venían siguiéndose, pero lo que ha sucedido ahora es que los modelos top de las gamas de equipos de aire acondicionado están atacando de forma simultánea todos los frentes, proponiendo soluciones para cada uno de los desafíos:

 

1) Pureza del aire (salud).

2) Sostenibilidad (respeto al medio, neutralidad en el cambio climático).

3) Eficiencia (bajo consumo, bajo coste de funcionamiento).

4) Por último, como cuarta tendencia añadida, conectividad. Que tampoco es nueva, pero que ahora aumenta su protagonismo, incluyendo la posibilidad de control de los equipos por voz a través de los asistentes estándar de internet (Alexa, Google Asistant).

 

Otra novedad es que al nuevo «boom» informativo del aire acondicionado se están sumando actores del pequeño electrodoméstico, y no solo con acondicionadores portátiles, sino con purificadores de aire (una categoría también veterana, pero que parecía un poco estancada hasta la pandemia), y productos como los ventiladores-enfriadores y los humidificadores, que recobran vitalidad. Así como la llegada de marcas que se dedicaban a otras actividades, y que ahora entran (en España) en el mercado de aire acondicionado o de los purificadores. De esto ha podido verse en los meses últimos abundante información de producto en abierto en marketvision.es

Permítannos hacer un rápido repaso de algunas de estas tendencias, como botón de muestra. Para información adicional, puede clicar en los enlaces de los siguientes párrafos, para obtener noticias de productosy  de marcas en marketvision.es que proporcionan detalles al respecto.

Ejemplo de una casa que ha entrado en el sector de los purificadores lo aporta AEG, que nos promete renovar y limpiar eficazmente el aire de una habitación son solo siete minutos. En silencio, además. Y con un aparato portátil, para usar en cualquier estancia.

 

En materia de sostenibilidad, Daikin es uno de los grupos punteros. Lo es en investigación, como acredita el premio Global Cooling Prize que acaba de obtener por el desarrollo de un equipo que reduce cinco veces el impacto climático de estos equipos, con un prototipo que este otoño será la estrella de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático.

 

Al margen de estos desarrollos de futuro, Daikin ofrece en su catálogo productos con controles inteligentes, propone el uso extensivo de bombas de calor para contribuir a la descarbonización del planeta, y apuesta, en tanto que empresa, por iniciativas de economía circular como el Programa L8P con el que busca reducir en 250.000 kg el consumo anual de refrigerante virgen, dando a los acceso a refrigerante recuperado y regenerado.

 

Por otro lado, Daikin ha difundido estas semanas últimas varios comunicados con consejos para usuarios sobre cómo sacar el mejor partido a sus equipos de aire acondicionado, a fin de reducir los consumos de energía y contribuir a la «descarbonización», a la par que a reducir la factura de la luz. Entre otras cosas recomienda realizar un buen mantenimiento de los equipos, y utilizar sistemas inteligentes y conectados, controlables desde un smartphone. Dentro de este capítulo son interesantes los modelos con sensores inteligentes de doble función, que activan el modo ahorro de energía cuando no hay nadie en la estancia y vuelven al parámetro original cuando detectan la presencia de personas.

 

La purificación del aire en los acondicionadores suele hacerse mediante filtros HEPA, ya sea en tres o cuatro fases, que retienen más del 99% de las partículas en suspensión. Y, cada vez más, la generación de iones.

Entre otros ejemplos de estas tecnologías, podemos ver el caso del split de pared de Daitsu Agio, con control Wifi.

O los Giatsu Aroma 2 de última generación.

O el nuevo modelo Muse split mural de Gree, muy eficiente y con control Wifi.

O los nuevos acondicionadores Hisense con filtros Hi-Nano. Quizá es esta marca la que mejor ha explicado, recientemente, la función de los iones: se generan iones positivos y negativos «que tienen una acción fuertemente oxidativa y altamente reactiva. Se adhieren a la superficie de bacterias o virus y posteriormente son absorbidos por los mismos; se convierten en hidroxilo (OH) y extraen hidrógeno (H) de la proteína de la superficie. Y, tras este proceso, las partículas virales se transforman en moléculas de agua y pierden su eficacia».


  
Publicado en MARKET VISION - Revista Número 245-246

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