Como consecuencia, Grover ha prevenido la generación de 210 toneladas de residuos electrónicos.

En alguna ocasión anterior (particularmente en las Alertas de Market Visión para suscriptores profesionales) hemos hablado del modelo de negocio de Grover, que se basa en el alquiler de bienes tecnológicos de consumo. Hoy jueves precisamente intervendrá un portavoz de la casa en el Congreso BTC de Aecoc.

En Market Visión no vamos a hablar cada semana de la empresa aunque genere comunicados con frecuencia. Pero es oportuno, en estos días previos al Congreso Aecoc, hacer una pequeña semblanza, con motivo de otro comunicado de la firma que toma como pretexto la celebración, la semana pasada, del encuentro Estocolmo +50. Este debatió el futuro de la sostenibilidad y conmemoró los 50 años de la primera conferencia mundial sobre el medioambiente, también en la capital sueca, en 1972. Grover no ha participado, pero utiliza el hecho como aval para su modelo de alquiler, que es más sostenible (en muchos casos) que el de la compra.

Grover «nace en 2015 con una idea vinculada al compromiso con el medioambiente. Su modelo de negocio por suscripción mensual a todo tipo de productos de tecnología de consumo consigue reducir considerablemente los residuos electrónicos, ofreciendo varios ciclos de vida útil a cada producto de su catálogo», informa la compañía.

«Cada vez con más frecuencia aparecen nuevas tecnologías en el mercado y tienden a quedarse obsoletas con rapidez. Los productos infrautilizados se están convirtiendo en un problema creciente para la sociedad, tanto desde el punto de vista económico como medioambiental. Representan una gran parte de los residuos electrónicos que se generan cada año en nuestro planeta y ponen de relieve muchos de los hábitos de consumo que se han interiorizado, pero que no son sostenibles».

La nota añade que, «según un informe de Naciones Unidas, si se mantienen las actuales tendencias en términos de residuos electrónicos, en 2050 se alcanzarán los 120 millones de toneladas al año». El modelo de alquiler de Grover —explica la casa— permite disfrutar de la tecnología y pagar por ella únicamente durante el periodo de tiempo que necesite cada persona. «Gracias a esta forma de consumir tecnología, Grover ha evitado la compra de unos 134.000 dispositivos tecnológicos aproximadamente y, en consecuencia, se ha prevenido la generación de alrededor de 210 toneladas de residuos electrónicos, o e-waste».

Grover cuenta ya con más de 120.000 usuarios registrados en España, a los que ofrece más de 3.000 productos tecnológicos, incluyendo smartphones, portátiles, wearables, etc.


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