Miele informa que lleva años fabricando equipos cada vez más sostenibles y eficientes, que contribuyen a la reducción del impacto medioambiental en el planeta. Se ha marcado como objetivo evitar, reducir y por último compensar las emisiones de CO2. La durabilidad, característica de la marca, es también un factor de sostenibilidad. La compañía ha hecho ahora un resumen de algunos logros en esa línea.

Por ejemplo afirma que sus secadoras, desde que salieron al mercado en el 2021, son las más ecológicas de la historia, con la mejor clasificación por eficiencia energética, reduciendo el gasto energético en más de un 10% sin comprometer la calidad del secado. Casi todos los modelos han pasado a utilizar el refrigerante R290, más respetuoso con el medio ambiente, y un paso adelante en la transición a las secadoras sin clorofluorocarbono (CFC).

En lavavajillas, los modelos G 7000 gozan de calificación de eficiencia energética A, «gracias a su bajo consumo de agua y electricidad y al sistema de dosificación AutoDos con PowerDisk integrado». El envase de PowerDisk se compone ahora de material reciclado (PCR), un granulado a partir de residuos plásticos limpios y reprocesados, procedentes del sistema de recogida y reciclaje de Alemania. Miele ha reducido el consumo energético de sus lavavajillas en un 44% en los últimos 20 años gracias a la tecnología EcoPower.

Asimismo, en los últimos 20 años, Miele ha reducido el consumo energético de las lavadoras en un 72%. En 2018 introdujo el programa SingleWash, que mejora el rendimiento medioambiental cuando la carga es muy ligera, al realizar un ciclo de lavado a carga parcial, que consume un 60% menos de energía y un 51% menos de agua en comparación con los sistemas actuales de detección automática de carga convencional. Algunas máquinas Miele ofrecen incluso una conexión adicional para agua caliente, de lluvia o de pozo.

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