Al menos, hay que disponer unos cinco contenedores, en un espacio en exclusiva para el reciclaje.

Teka, marca alemana de soluciones integrales para la cocina, vuelve a afirmar su compromiso con la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.

«Cada uno de nosotros somos la primera pieza clave en la cadena del reciclaje. Cada vez tenemos más recursos y menos excusas para reciclar correctamente todos los residuos que generamos en nuestro día a día. Al tener más contenedores nos es más fácil depositarlos en el sitio adecuado para que gocen de una segunda vida después de pasar por una planta de reciclaje», dicen desde la marca en un comunicado.

«Porque cada gesto cuenta, reciclar los residuos que generamos en nuestro hogar es el primer paso para fomentar un mundo menos contaminado y capaz de reinventarse».

Por eso nos aconseja dedicar en los hogares un espacio en exclusiva para el reciclaje. «Tener una casa pequeña no es excusa ya que podemos destinar cualquier rincón, sin necesidad de estar en la cocina. Por ejemplo, si dispones de balcón o terraza puede ser un buen espacio para colocar unos cubos donde separar los residuos».

Otra buena opción que nos recomienda es un triturador de residuos instalado en el fregadero: nos ayuda a deshacernos de los residuos orgánicos sin ocupar espacio en bolsas o cubos. Otra alternativa es «pensar en vertical en vez de en horizontal». Colocar pequeños cajones apilables puede ser una opción ideal para separar plásticos, papel o basura orgánica.

Pero ¿tenemos claro qué va en cada cubo o contenedor?

En casa podemos optar por colocar una pegatina indicando el tipo de residuo, o guiarnos por los colores de los contenedores que vemos en la calle [aunque sobre esto cabe decir que no todas las ciudades utilizan estos colores].

«—En el contenedor azul tenemos que depositar los envases de papel y cartón, plegando las cajas para que ocupe menos espacio. Aquí entran periódicos, revistas o folletos publicitarios. Las servilletas sucias, sin embargo, van a orgánico (marrón). En el caso de contener restos, como cajas de pizza, quita los restos de comida y luego al azul.

»—En el contenedor verde depositaremos el vidrio. No tiraremos las bombillas y fluorescentes fundidos, cristales rotos o restos de la vajilla.

»—En el contenedor amarillo tenemos que depositar los plásticos y aluminios. Esto incluye tetrabriks, envases de plástico de alimentos o productos de aseo, latas, chapas y tapas de metal o papel de cocina. No CD, juguetes ni guantes de plástico.

»—El contenedor marrón que cada vez vemos más en las ciudades es para residuos orgánicos. En él podemos depositar residuos biodegradables, como la piel de la fruta, los posos de café o la bolsa de las infusiones, pero también desechos orgánicos, como servilletas sucias o tapones de corcho. No polvo, colillas, tiritas, bastoncillos de los oídos o pañales.

»—En el contenedor gris, todos los residuos que no caben en ninguno de los anteriores. Aquí podemos depositar pañales, juguetes, colillas, cristales rotos, objetos de plástico o metal que no sean envases».

»—A estos contenedores hay que sumar otros contenedores para residuos específicos que no deben depositarse en los que acabamos de ver. Por ejemplo, contenedores para pilas o bombillas; puntos Sigre para medicamentos de las farmacias; contenedores para aceite usado, etc.

»En general, todas las ciudades disponen de puntos limpios, en muchos casos, estos puntos son móviles. Puedes consultarlo en la web o teléfono de información de tu localidad.

»—Y en los tiempos que vivimos no nos podemos olvidar de las mascarillas. En el caso de desechar mascarillas diarias deben ir al contenedor gris. Lo ideal es que cortásemos las gomas, al igual que recomendamos que se corten las anillas de plástico de las latas para evitar que dañen a los animales cuando los residuos llegan hasta el océano».


  
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